El IMPACTO DE LA CONTAMINACIÓN AMBIENTAL EN LA MICROCUENCA SAN MARCOS, MUNICIPIO DE CHAPALA,
JALISCO
Leticia Loza Ramírez
Guadalupe Quezada Chico
Resumen
Durante 2006 y 2007 se
hicieron visitas a la microcuenca San Marcos en el municipio de Chapala, Jalisco, con el
objetivo describir y analizar la contaminación y su impacto ambiental. La mayor contaminación por aguas negras y basura se
ubica en el Arroyo San Marcos, a partir del antiguo tiradero de basura municipal hasta su
cruce con la calle González Gallo. Esto se debe principalmente a la falta de planeación
urbana que ha permitido que la gente se ubique en lugares inadecuados, utilizando los
arroyos como depósitos de basura y canal de descarga de aguas negras; estos lugares se
han convertido en importantes focos de infección pero que al ser analizados no se
encontró ninguna relación con las enfermedades más comunes de la población.
Palabras clave: contaminación, medio
ambiente, basura, aguas residuales, microcuenca.
Introducción
La contaminación por
basura y aguas residuales son dos de los problemas ambientales de mayor importancia en la
microcuenca San Marcos, dichos problemas se traducen en una fuerte degradación del suelo
y exposición de los mantos acuíferos a los contaminantes que de ellos se derivan.
El Arroyo San Marcos a su
paso por la zona urbana recibe una gran cantidad de sólidos y la descarga de aguas negras
de toda la microcuenca. En este aspecto es necesario subrayar que el problema de la
contaminación esta íntimamente ligada al crecimiento desordenado de la mancha urbana
hacia zonas de fuerte pendiente y en las
inmediaciones de cauces naturales, el cual se presenta como una consecuencia de la falta
de planeación urbana en la microcuenca; lo que hace suponer que la falta de obras de
infraestructura adecuadas a la zona y a la carencia de sensibilidad en la población que
vive en los lugares antes mencionados es lo que ha originado que el Arroyo San Marcos sea
utilizado como receptor de residuos urbanos.
Una
importante cantidad de materiales de desecho urbano (plásticos) que han sido depositados en el arroyo y en
otras zonas de la microcuenca permanecen por largos periodos de tiempo en el ambiente
debido a su baja o nula biodegradibilidad, característica que los convierte en un serio
problema para la salud huma y como fuertes inductores de la degradación de los suelos.
Entre la gran diversidad de contaminantes, las aguas negras representan uno de los
inconvenientes medioambientales más graves en la microcuenca, mismas que el presente
trabajo considera como el punto de partida para desentrañar la supuesta relación que
tienen con las enfermedades más comunes que padece la población emplazada en las
inmediaciones de los lugares con mayor concentración de contaminantes.
Ubicación geográfica del
área de estudio
La microcuenca se encuentra
en la parte baja de la sierra El Tecuán, formación que vierte sus aguas a la
porción norte de Lago de Chapala. Se encuentra aproximadamente a 42 Km. al sureste de la
ciudad de Guadalajara y al noroeste de la localidad de Chapala (Figura 1), en las
coordenadas geográficas extremas al norte de 20°20´2.706´´ y
103°13´11.138´´, al sur 20°17´25.270´´, 103°10´51.63´´; al oriente de
20°17´30.462´´, 103°10´47.435´´; y al poniente de 20°18´59.138´´,
103°13´21.69´´ de latitud norte y longitud oeste respectivamente. Tiene una superficie
aproximada de 935.87 has y un perímetro de 1,5170m.

Figura 1.
Ubicación de la microcuenca.
La contaminación
Una de las características
más significativas de la Microcuenca San Marcos es la fuerte contaminación[2]
que presenta su cauce principal a partir del antiguo vertedero de basura municipal hasta
su paso por la zona urbana. El arroyo San Marcos tiene su origen en La Sierra El Tecuán con un recorrido
noroeste/sureste al Lago de Chapala. En su curso por la ciudad se encuentra más
contaminado.
El problema inicia en la
calle La Cascada hasta el cruce con González Gallo. Los principales contaminantes son
aguas negras y sólidos (envases y bolsas de plástico) de procedencia doméstica. La
parte más cercana (entre 10 y 20m. de distancia) al arroyo se encuentra invadida por
casas habitación, las cuales ocupan espacios con topografía ligeramente accidentada. La
población emplazada y afectada por la contaminación es de aproximadamente de 2,385
habitantes, cantidad considerable si se toma en cuenta que el total en toda la microcuenca
es de alrededor 9,465 personas[3]. En esta porción de la microcuenca las condiciones para vivir no son
favorables por las características del terreno y al mal estado de la red drenaje que
descarga las aguas residuales en el cauce; es obvio que el problema se agrava aun más,
debido a que el arroyo es utilizado como tiradero de basura clandestino (Figura 2)
principalmente por la población que vive en sus inmediaciones. Según Mugica, (1996),
prácticamente no hay río, lago o arroyo que no este contaminado por aguas negras
municipales, y en general por una gran cantidad de desechos que afectan la pureza de sus
aguas y la vida acuática en las mismas.

Figura 2. Basura y aguas negras
en el arroyo
San Marcos.
A lo largo del trecho más
contaminado del arroyo San Marcos, se observa todo tipo de materiales contaminantes, desde
los biodegradables (residuos orgánicos) hasta los no biodegradables (envases de
plástico, de cristal y de aluminio). En esta parte del arroyo las viviendas afectadas
pertenecen tanto al barrio del Tepehua como del Refugio. Ya que
ambos comparten la zona más contaminada de toda la microcuenca la cual esta habitada por
familias con un bajo nivel de vida.
Otro rasgo del lugar son
las fuertes pendientes y el afloramiento del sustrato rocoso que impide la introducción
de servicios de primera necesidad por el alto costo de la obra. Cabe mencionar, que
algunas viviendas por su ubicación (en contracorriente) y diseño no pueden conectarse al
sistema de drenaje (Figura 3). Por esta razón, la red
de drenaje se extiende superficialmente exponiendo a la tubería a sufrir daños
constantes, generando con ello escurrimientos superficiales. Ante tal situación, Solís
(2003) señala que los sistemas de drenaje en condiciones de calidad son de fundamental
importancia para elevar los niveles de bienestar social en la población.

Figura 3. Calle inaccesible
para el transito
vehicular
en el barrio El Tepehua.
En el resto del tejido
urbano la contaminación es menos intensa, aunque se presentan basureros clandestinos en
terrenos baldíos (Figura 4) y algunos corrales de ganado equino y vacuno (Figura 5).
Estos depósitos no dejan de ser focos de infección, especialmente por la generación de
excremento y orina que al entrar en un proceso de descomposición, producen malos olores. Los residuos animales
tienen un alto contenido en nitrógeno, fósforo y materia consumidora de oxígeno, y a
menudo albergan organismos patógenos (http://www.monografias.com).


Figura 4. Basura y escombro en terreno Figura 5. Corral de vacas en la
esquina
baldío por Emiliano
Zapata en el Barrio Fco
Madero y Francisco Villa.
Puerta del Horno.
La basura generada que se confina en
sitios, que no son los más adecuados (terrenos baldíos, causes, calles y banquetas), se
ha convertido en un verdadero problema, que degrada el ambiente y altera de igual manera
la calidad de vida de la población en la zona. Se debe tener en cuenta que un área
adecuada significa menos riesgos al medio ambiente y a la salud pública.
Los tiraderos a cielo
abierto y los corrales de ganado bovino no dejan de empañar la imagen del entorno urbano
en algunos lugares de la microcuenca, en particular en la periferia y dentro de la mancha
urbana (Figura 5). Los tiraderos de basura son cada vez más frecuentes, sobre todo en
terrenos baldíos, calles, banquetas y cerca o dentro de los arroyos (San Marcos y El
Jagüey); el segundo en menor medida que el primero. El Jagüey es un escurrimiento
natural que atraviesa la microcuenca de noreste a suroeste por un extremo de la mancha
urbana. Para el presente estudio fue necesario ubicar los principales focos de infección
encontrados en la microcuenca, con ello se busca hacer notar que la distribución de los
puntos contaminantes es más o menos homogéneo (Figura 6).

Figura 6. Ubicación
de focos de infección en la microcuenca.
Se debe considerar que los tiraderos de
basura en predios y cauces naturales en la microcuenca son el principio de muchas
enfermedades, por ejemplo: intestinales (salmonelosis, brucelosis, cólera etc.),
respiratorias (gripe, asma, bronquitis), dermatológicas, tétanos o hepatitis etc. La
transmisión de estos padecimientos ocurre por diferentes medios, por contacto directo con
los desechos o indirectamente a través de algunos vectores más comunes (moscas, ratas,
gatos y perros) que se observan en mayor o menor cantidad según la época del año. Para el caso de las
moscas, estas abundan más en los periodos de mayor humedad en el ambiente (temporal de
lluvias) mientras que para el resto de los agentes (ratas, gatos y perros) su presencia no
es cíclica. Por otra parte, el viento también está considerado como un medio eficaz de
transporte de microorganismos patógenos a través de esporas.
La basura constituye un
foco potencial de contaminación y de riesgo para la salud como se ha dicho anteriormente.
Actualmente, existe una concientización popular, aunque parcial y a menudo distorsionada,
de la existencia de este problema, que se asocia generalmente a impactos negativos sobre
el medio y la salud. Sin embargo, es cierto que el mantenimiento de un determinado nivel
de vida lleva aparejada ineludiblemente la generación de residuos; aunque la población
del presente estudio podría ser un caso excepcional, ya que sin tratarse de gente con un
alto nivel de vida las cantidades de basura que genera son significativamente altas.
En la parte noroeste de la
microcuenca, a dos Km. de la carretera Guadalajara-Chapala por el libramiento a Ajijic se
ubica el antiguo vertedero de basura municipal en un predio de propiedad ejidal (Figura
7), el cual también contribuye al impacto ambiental con el aporte de una cantidad
substancial de lixiviados hacia el arroyo San Marcos; en la actualidad se encuentra en
total abandono; entre las causas de su clausura se menciona la falta de cumplimiento de
los acuerdos administrativos entre el Ejido Chapala dueño del terreno y autoridades
municipales encargadas de su manejo[4].

Figura 7. Relleno sanitario de Chapala,
Jalisco.
Ubicado dentro de la microcuenca San Marcos
junto al libramiento a Ajijic
La falta de los principios básicos de un relleno sanitario para
su buen funcionamiento ha ocasionado que en el lugar del vertedero, la basura se encuentre
a cielo abierto, lo que genera polución con partículas en suspensión, contaminación
por humos de la continua quema, proliferación de roedores e insectos, contaminación del
subsuelo y de los mantos acuíferos. Razón
de más, para tener presente que este confinamiento no es el más adecuado ni confiable
para el depósito de basura por encontrarse en una zona de alto riego de contaminación
ambiental.
A lo largo del año, el vertedero produce una gran cantidad de
olores desagradables para quienes se acercan a esa zona de la microcuenca. Sin embargo, el
problema no termina ahí, en la época de lluvia al infiltrarse el agua a través de sus
capas, muchas sustancias entran en solución dando lugar a la formación de lixiviados en
altas concentraciones.
Es importante resaltar, que uno de los problemas
más cuestionables en materia de contaminación en la microcuenca es el originado por la
falta de planeación urbana a la que se suma la inexistente gestión en el manejo de los
sólidos por parte de las administraciones de gobierno municipal, que llanamente no han invertido en tecnología para el manejo de los
mismos; sin embargo, también han dejado de considerar la participación de los ciudadanos
en el ciclo de generación y desecho de residuos sólidos, que si se analiza el problema
con detalle, los pobladores también son pieza fundamental en el proceso de recolección y
manejo. Una de las formas en que se reflejaría la participación ciudadana sería
realizando la separación de la basura lo cual ayudaría a reciclar los materiales
inorgánicos y transformarlos en nuevos productos para usos múltiples. La falta de un sistema de gestión de la basura, ha deteriorado
y depreciado el entorno de la microcuenca debido a la contaminación del aire, el agua y
el suelo así como a la pérdida ineludible de terrenos agrícolas y paulatinamente la
trasformación de los espacios naturales.
Una gestión correcta de
los residuos generados por la población urbana minimizaría cualquier tipo de deterioro
ambiental. Para llevar a cabo una gestión correcta de los residuos urbanos hay que
someterlos a tratamientos adecuados con el fin de eliminar o minimizar el factor riesgo
que estos representan. Estos tratamientos pueden realizarse depositándolos en vertederos
de seguridad o eliminándolos en plantas apropiadas para este fin. En ambos casos, la
elección del lugar desempeña un papel fundamental para el éxito de la gestión por las
especiales características de este tipo de productos y los riesgos potenciales que
representan para la salud humana.
La cantidad de residuos que se genera en cada familia se
encuentran relacionados con el lugar de la compra y el número de personas que habitan la
vivienda, siendo las de mayor superficie las que más contribuyen a la generación de
basura. Por ejemplo en colinas de Chapala uno de los barrios de mayor plusvalía, las
dimensiones de la vivienda (200 a 300 m2,[5] con un promedio de tres
personas por casa) son comparativamente superiores a las del Barrio El Tepehua en donde en
promedio más de la mitad de las casas son pequeñas (120 a 160 m2, habitadas
por cuatro personas promedio).
Sin embargo, la generación de basura es casi igual en ambos
casos, pero la diferencia en cuanto a su contribución al deterioro ambiental es su
posición geográfica y el nivel de vida de sus habitantes, por lo tanto, mientras que las
primeras se encuentran en una zona poco accidentada y aparentemente con un mejor nivel de
vida; las segundas (Barrio El Tepehua) están ubicadas en una zona que contrasta con las
primeras (Colinas de Chapala). De lo anterior, se percibe que las principales dificultades
para la separación de basura es la falta de espacio amplio ya que la mayoría de las
casas que son pequeñas no cuentan con el espacio suficiente y adecuado para realizar la
actividad, además del tiempo y el esfuerzo que implica esta conducta.
En relación a lo anterior, Rojas (2004), argumenta que en las
ciudades de América Latina los servicios de recolección de desechos sólidos aparte de
proveer una limitada cobertura a comunidades de bajos ingresos, generalmente carecen de
procedimientos sanitarios de eliminación de los desechos; por lo que la eliminación de
residuos industriales y tóxicos representa un desafío significativo que ha sido abordado
en forma poco sistemática en la mayoría de ellas.
En ciudades de menor tamaño como Chapala, las deficiencias son
aún más evidentes, la ciudad no cuenta con rellenos sanitarios con controles adecuados
de disposición de residuos, por lo que un gran volumen de basura se dispone en tiraderos
a cielo abierto. En tanto, el manejo inadecuado de residuos sólidos en la microcuenca San
Marcos conlleva a impactos ambientales notorios como son: la contaminación de aguas
superficiales por la disposición de residuos en cauces naturales, contaminación del
suelo y los acuíferos; contaminación del aire por la quema incontrolada de desechos y el
deterioro del paisaje como sucede con el vertedero de basura municipal que continuamente
se incendia en la época de mayor calor por la acumulación de gases y por quema
intencionada. Adicionalmente, las consecuencias de la falta de cobertura en el servicio de
recolección y disposición de residuos sólidos de las áreas de mayor contaminación
incluyen la acumulación de basura en el cauce del arroyo San Marcos.
El depósito de basura en el suelo a todo lo largo y ancho de la
microcuenca constituye la fuente más
importante de contaminación del mismo, ya que introduce una gran cantidad de metales,
sustancias químicas tóxicas, residuos de tipo biológico etc. Estos residuos que son
diseminados en forma indiscriminada han alterado considerablemente el estado
fisicoquímico del suelo principalmente en las inmediaciones del antiguo basurero
municipal, provocando que la microcuenca
haya perdido parte de su atractivo natural y los suelos su capacidad productiva.
La ley general del equilibrio ecológico y protección al
ambiente (2005 ), en su capítulo IV, artículo 134, referentes a la
prevención y control de la contaminación del suelo, señala entre otras cosas, que
corresponde al estado y a la sociedad prevenir la contaminación del suelo; y que los
residuos sólidos deben ser controlados ya que constituyen la principal fuente de
contaminación de los suelos, por lo que es importante prevenir y reducir la generación
de residuos sólidos municipales; incorporar técnicas y procedimientos para su reuso y
reciclaje, así como regular su manejo y
disposición final.
Aguas residuales
Las aguas negras son fundamentalmente aquellas de abastecimiento
de la población, y desde el punto de vista de su origen, resultan de la combinación de
los líquidos o desechos arrastrados por el agua, procedentes de las casas habitación. La
cantidad o volumen de aguas negras que se produzcan varía de acuerdo con la población y
depende de muy diversos factores (Hilleboe, 1983).
Las aguas residuales del área de estudio resultan de la
actividad de los habitantes del núcleo urbano y que provienen preferentemente de baños y
cocinas. Cuando el sistema de alcantarillado es único como en nuestro país, algunas
veces estas aguas se mezclan con la de lluvia arrastrando y disolviendo materiales
presentes en las calles. El principal problema con estas aguas es que albergan una
población biológica que puede ser muy nociva para la salud humana, por ello no deben ser
utilizadas para el riego de cultivos sin antes ser tratadas, ya que, aunque hay un mayor
aporte de sustancias nutritivas, se produce el aumento en la transmisión de enfermedades
por la ingestión y consumo de los alimentos agrícolas irrigados con estas aguas. Las
bacterias patógenas pueden transmitirse directamente del agua y causar enfermedades como
el cólera, la fiebre tifoidea, gastroenteritis infecciosa etc. (Múgica et al., 1996).
En cuestión de saneamiento, la
cabecera municipal cuenta con sólo una planta de tratamiento que trabaja al máximo de su
capacidad, pero aún es insuficiente para tratar toda el agua que se genera día con día
en la el área urbana[6].
Una gran parte de las aguas residuales que generan las unidades familiares no se canaliza
a la planta tratadora, estas fluyen
libremente por el cauce del arroyo San Marcos hasta
descargar en el lago sin ser previamente tratadas.
Para conocer el estado
físico, químico y biológico de las aguas residuales del área de estudio se utilizó la
información generada por la Comisión Estatal del Agua del estado de Jalisco, que
proporcionó los resultados de los análisis de las aguas negras que llegan a la planta de
tratamiento de Chapala. Aunque los resultados no revelan claramente la severidad de la
contaminación en la microcuenca, si ayudan a
esclarecer algunas dudas con respecto al estado que guardan las muestras en el momento en
que son sometidas a tratamiento.
Se consideraron un total de
12 muestras, seis del 2006 tomadas del influente (llegada) y seis más del 2007 tomadas
del efluente (salida). Según el reporte, en las aguas de entrada la presencia de metales
pesados y de coliformes es negativa en todas las muestras analizadas; considerando sólo
estas dos variables significaría ausencia
de contaminación en el caso de tratarse de aguas subterráneas para consumo humano. Por otra parte, relacionando los resultados del cuadro dos con el estado de salud de la
población no existe ni la más remota posibilidad de que las enfermedades más frecuentes
(Cuadro 1) en la gente ubicada en las cercanías del arroyo contaminado pudieran tener
alguna relación directa.
Cuadro 1.
Enfermedades más comunes en la
población de Chapala
Enfermedad |
Infecciones de vías respiratorias
agudas |
Conjuntivitis |
Tricomoniasis urogenital |
Enfermedades intestinales |
Infecciones de vías urinarias |
Diabetes mellitus tipo II |
Hipertensión arterial |
Fuente: Secretaría de Salud, en el
municipio de Chapala, Jalisco (2007).
Según la norma oficial
mexicana NOM-067-ECOL-1994, los sólidos suspendidos, nitrógeno y fósforo total, así
como el pH (cuadro 2), se encuentran por
debajo o cercanos a los límites máximos permisibles en todas las muestras. De acuerdo
con lo anterior, las aguas residuales pueden ser utilizadas para riego agrícola, mientras
que, para uso público urbano tienen fuertes limitantes por tratarse simple y llanamente
de aguas residuales no tratadas. Sin embargo, según la misma norma, la demanda
bioquímica de oxígeno en la mitad de las muestras (50%) se encuentra por encima del
límite permisible lo que hace poco factible que estas aguas se les pueda dar algún uso.
Cuadro 2.
Análisis
de aguas residuales (planta de tratamiento de Chapala, Jal.)
Toma de la muestra |
Muestra
compuesta tomada del influente |
|
|||||
Mes |
SST |
DBO |
N total
mg/l |
P total
mg/l |
pH |
Metales
pesados pp |
Coliformes
fecales UFC/100ml |
Septiembre |
76 |
115 |
20.85 |
6.19 |
7.3 |
- |
- |
Octubre |
85 |
120 |
24.11 |
4.36 |
7.4 |
- |
- |
Noviembre |
107 |
128 |
32.80 |
5.61 |
7.4 |
- |
- |
Enero |
48 |
162 |
30.19 |
4.23 |
7.4 |
- |
- |
Febrero |
128 |
173 |
29.98 |
5.76 |
7.3 |
- |
- |
Marzo |
102 |
191 |
30.99 |
6.0 |
7.3 |
- |
- |
Fuente:
CEA, Jalisco (2006-2007)
Claves: SST: sólidos
suspendidos totales, DBO: demanda bioquímica de oxígeno, N: nitrógeno
P: fósforo
Sólo en tres muestras del agua del influente se reporta la
presencia de coliformes (cuadro 3), las concentraciones son superiores a 100UFC/100ml.
Estos valores de concentración están por encima del nivel crítico permisible
(100UFC/100ml) para uso humano y (1000 UFC/100ml) (Figura 8) para uso agrícola que marca
la norma oficial Mexicana NOM-067-ECOL-1994, lo que indica que las
aguas de salida están contaminadas con bacterias y que no corresponden a los valores
esperados tratándose de aguas supuestamente depuradas. Estos resultados de altas
concentraciones de coliformes en aguas del influente serían los esperables pero en las
aguas del efluente ya que se trata de aguas aun sin tratar.
Cuadro 3.
Análisis
de aguas residuales (planta de tratamiento de Chapala, Jal.)
Toma de la muestra |
Muestra compuesta
tomada del efluente |
|
|||||
Mes |
SST |
DBO |
N total mg/l |
P total mg/l |
pH |
Metales pesados pp |
Coliformes fecales
UFC/100ml |
Septiembre |
6 |
1 |
8.45 |
2.95 |
7.5 |
-------- |
138 |
Octubre |
8 |
1 |
8.84 |
1.83 |
7.7 |
-------- |
112 |
Noviembre |
6 |
6.42 |
15.64 |
2.29 |
7.6 |
-------- |
1100 |
Enero |
8 |
0.3 |
7.63 |
5.03 |
7.5 |
-------- |
------ |
Febrero |
7 |
7 |
6.56 |
1.43 |
7.5 |
-------- |
------ |
Marzo |
8 |
1 |
13.11 |
2.22 |
7.6 |
-------- |
------ |
Fuente:
CEA, Jalisco (2006-2007).

Figura. 8.
Coliformes en aguas residuales del influente en la planta de tratamiento de Chapala, Jal. Fuente: CEA, Jalisco (2006-2007).
La existencia de bacterias en las aguas del efluente no supone
un problema importante para uso agrícola, en cambio si representa una amenaza para la
salud humana. La calidad bacteriológica de estas aguas se establece a partir del número
de coliformes fecales y de la presencia de bacterias patógenas como la salmonella, shigella y cólera, causantes de
enfermedades intestinales. El agua contaminada podrá ser sucia, mal oliente, corrosiva o
poco apta para el uso doméstico. Sin embargo, su efecto más perjudicial para el hombre
ha sido ciertamente la transmisión de enfermedades (Turk A. et al., 1973).
Cabe señalar, que aunque se reconoce
que la determinación de la concentración de bacterias en el agua es un elemento crítico
para determinar el riesgo de contraer enfermedades relacionadas con el consumo de la
misma, en ocasiones no existe una relación entre el nivel de coliformes, la presencia de
microorganismos patógenos y el riesgo de enfermedades (Hunter et al., 2000, citado por
Perdomo C.H., Casanova O.N. y Ciganda V.S., 2001).
Conclusiones
La falta de
planeación urbana se presenta como un factor determinante en la generación de
contaminantes, y por consiguiente en la degradación que actualmente sufre la microcuenca.
Asimismo, El Arroyo San Marcos se encuentra en un estado de fuerte deterioro por la
constante acumulación de basura y descarga de aguas residuales, esto origina que en
temporada de lluvias las grandes avenidas se desborden causando inundaciones en los
hogares establecidos en sus cercanías.
Durante el
periodo de octubre a junio la contaminación en el arroyo alcanza su nivel más crítico
junto a la concentración de gases y olores desagradables que se acentúa por el
incremento de las temperaturas en los meses más calurosos (abril, mayo y junio), lo que
ocasiona incomodidad en quienes viven cerca o
transitan por el lugar.
Con respecto a
la basura, el antiguo tiradero municipal concentra la mayor cantidad de sólidos, esto lo
convierte en la principal fuente de contaminación de afluentes y mantos acuíferos y hasta el momento no existen alternativas de manejo
que resuelvan el problema de la basura acumulada en el que fuera el vertedero de la
ciudad. Además, de que su presencia en el estado actual le impone al ambiente un aspecto
poco agradable para quienes circulan por el lugar.
En cuanto a la salud de la población, es obvio que ésta se encuentra
amenazada por las constantes agresiones al medio, las aguas residuales y la basura son los
agentes contaminantes que mayoritariamente se observan en el área de estudio, dando lugar
a focos de infección que ponen en riesgo la integridad física de los pobladores que
conviven más cercanamente con estos lugares alterados por la adición de sustancias
nocivas. Es innegable entonces, pensar que todos los casos de infecciones principalmente
intestinales que la Secretaría de Salud reporta para la cabecera del municipio de
Chapala, no tengan ninguna relación directa con el actual problema de contaminación en
la microcuenca; aún cuando los resultados de la actual investigación digan todo lo
contrario sobre todo, cuando se sabe que el tamaño de la población que está en contacto
directo con los focos contaminantes es relativamente alta.
Las autoridades
municipales concientes de la problemática ambiental en la microcuenca no han intervenido
directamente en la búsqueda de soluciones factibles que conduzcan a reducir el
desequilibrio ecológico. Éstas, no solamente tienen la responsabilidad por la
recolección de la basura y de mejorar el servicio de la red de drenaje, sino también, de
establecer nuevos sistemas y servicios. Sin embargo,
su mayor desafío será el de concientizar a los ciudadanos, técnicos y
planificadores municipales de ésta necesidad inaplazable.
Bibliografía
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ecológico y la protección al ambiente (última reforma publicada en el DOF 23 de
febrero de 2005). México, D.F.
· Cámara de diputados del Congresos
del Estado de Jalisco, (1989). Ley Estatal del
Equilibrio Ecológico y la Protección al
Ambiente del Estado de Jalisco. Publicado en el
Periódico Oficial del Gobierno del Estado de fecha 6 de junio de 1989. Guadalajara,
México.
· E. Hilleboe Herman (1983). Manual de tratamiento de aguas negras. Departamento
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Topográfica f13d76 escala 1:50 000. Primera
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Última reforma publicada en el DOF 23/02/2005.
· López B. Diego, (1997). El medio ambiente. Ediciones CATEDRA. Madrid,
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· Norma oficial mexicana
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Revista Agrociencia, Vol. V Nº 1
· Rojas, Eduardo (2004) Desafíos
de un Continente Urbano. Banco Interamericano de Desarrollo.
Washington DC.
· Solís S. Luz María, y López A.,
Jerónimo A., (2003). Principios básicos de contaminación ambiental. Universidad
Autónoma del Estado de México. Toluca México.
· Turk Amos, Turk Jonathan, T. Wittes
Janet, (1973): Ecología, contaminación, medio
ambiente. Nueva Editorial INTERAMERICANA. México, D.F.
· Paginas de Internet recomendadas
· http://www.roma-condesa.com/portal/index.php?option=com_content&task=
view&id=20&Itemid=47
· http://www.tierramor.org/Articulos/tratagua.htm
[1]
Profesores del Departamento de Geografía y Ordenación Territorial, Universidad de
Guadalajara.
[2]
Introducción directa o indirecta de agentes químicos en el ambiente, que pueden
presentar efectos adversos a la salud y al ambiente, en general. (Solís Segura et al,
2003)
[3]
2,385 y 9,465 habitantes. Datos obtenidos por conteo directo.
[4]
Entrevista al Director de Desarrollo Social del Ayuntamiento de Chapala, agosto 17 de
2007.
[5]
Los datos fueron obtenidos por entrevista realizada a propietarios de casa habitación,
julio 07 de 2007.
[6]
Virginia Acosta, jefe de sección de laboratorio, Comisión Estatal del Agua de Jalisco
(2006).