Sincronía Otoño 2002


LA DRMATURGIA FEMENINA Y EL CORRIDO MEXICANO TEATRALIZADO

Olga Martha Peña Doria
Universidad de Guadalajara


Uno de los períodos más importantes de la historia de México en el siglo XX tuvo lugar de 1928 a 1950 y se ha calificado de Nacionalismo. La revolución mexicana había terminado para dar comienzo a un largo período de reconstrucción, en el que los artistas e intelectuales inician una búsqueda de nuestras raíces que permanecían mezcladas con las influencias provenientes del arte europeo, con el fin de revalorar la riqueza cultural y artística de nuestro país. Las primeras manifestaciones con carácter nacionalista que surgieron fueron la pintura muralista y la música de carácter popular. Ésta última ofrece un cambio importante al intentar eslabonar la música culta con la popular, en un afán de integrar las aportaciones de todas las clases sociales.

Al ser México un país con una larga tradición cultural, la creatividad musical ha sido uno de las constantes entre todos los mexicano; aún la letra de las canciones presenta la parte contextual de la problemática de la época y constituye una forma de llegar al alma popular. Entre todo los géneros de música popular es el corrido mexicano el más revelador. Bien es sabido que deriva de los romances originarios en Córdoba y Granada, aunque en nuestro país adquieren un carácter de periódico para los analfabetas desde el siglo XIX..

El corrido ha sido una forma popular de expresar, a través de la música y del canto, los aconteceres de un pueblo; asimismo permite que la imaginería popular visualice crónicas con escenas casi teatrales mientras se narran eventos vividos por algún personaje o sucesos de importancia acaecidos a la comunidad. Hacia el final de la segunda década del siglo XX, aparecen varias obras teatrales inspiradas en este género; y no es coincidencia que son tres dramaturgas mexicanas quienes escriben textos dramáticos cuya estructura dramática fue tomada del corrido al ser esta forma musical la base para desarrollar el conflicto dramático.

Las tres dramaturgas escriben estos textos en el mismo año, aunque sólo María Luisa Ocampo logró ver estrenada su obra en ese período. La escasez de montajes mexicanos era uno de los problemas más graves que vivía el teatro; para facilitar la ascensión de obras al escenario, la autora colaboró con un grupo importante llamado La Comedia Mexicana, constituido por un grupo de dramaturgos varones y de un entusiasta y creativo grupo de mujeres, encabezadas por Amalia de Castillo Ledón, quien trabajaba en el gobierno federal. La primera actividad fue presentar una temporada de teatro en donde se dieron a conocer las mejores obras mexicanas de ese período. De esta forma Ocampo estrenó El corrido de Juan Saavedra, en 1929. Esta pieza versa sobre las aventuras de Juan, luchador infatigable en contra de las injusticias. La autora toma un hecho histórico—la revolución mexicana— y un corrido emanado de la tradición popular, con personajes del entorno rural para presentarnos la vida de un grupo de campesinos comandados por Juan Saavedra. Ocampo ubica su obra en Tixtla, pequeña comunidad del estado de Guerrero, en los años 1912 y 1913. La estructura dramática está compuesta por un Prólogo en el que cantan tres personajes—un viejo, una ciega y un muchacho medio-idiota—, que es interrumpido para dar inicio a la teatralización de la anécdota, que presenta seis Cuadros y cierra con un Epílogo también cantado por los mismos integrantes del Prólogo en que finalizan los versos del corrido.

La autora recurre también a la idea de Fiesta, con el canto de "Las mañanitas," conocida canción popular con la que se acostumbra celebrar los cumpleaños, en este caso de Chole, la novia y luego esposa de Juan, pero la canción es combinada con cantos litúrgicos de letanías religiosas entonadas por mujeres del pueblo. Los versos de las mañanitas difieren de los tradicionalmente conocidos al cantar lo siguiente:

No vengo a que te alevantes

ni a que abandones tu cama,

sólo te vengo a decir

que oigas cantar al que te ama.

Llorar, corazón, llorar,

llorar si tienes por qué,

que no es afrenta en el hombre

llorar por una mujer...

Asimismo los músicos interpretan "Sobre las olas", el vals mexicano mayormente reconocido en el mundo y que es original de Juventino Rosas, y además bailan "La Valentina", "El palomo" y "La chilena," típicas danzas mexicanas, mostrando con ello que aunque sufran de injusticias y pobrezas, la música y la fiesta siempre está presente en la vida de los mexicanos. Los seis cuadros que nos presenta son independientes entre sì y cada uno cuenta con conflictos dramáticos distintos; aunque todos relacionados con la injusticia social que se vivía en el país y la lucha de Juan Saavedra en la revolución para acabar con esos males. El último cuadro nos presenta el regreso de los revolucionarios con la esperanza de iniciar una nueva vida alejados del dolor de la separación y de la injusticia. y con esta misma esperanza cierra el corrido tradicional.

La segunda de nuestras autoras es Isabel Villaseñor (1909-1953) quien escribió Elena la Traicionera, pieza en un acto, cuya importancia estriba en la utilización del corrido mexicano como base estructural, en la dramatización de una anécdota que anteriormente era sólo cantada y en la selección de numerosos elementos mexicanistas que anteriormente se podían encontrar en la plástica de ese período.

El corrido de Elena es un romance que deriva de los cantares de gesta que se caracterizaban por una melodía pero carente de rigor en la métrica, con el fin de que el pueblo pudiera seguir la historia y nunca olvidara el suceso; el estribillo permite reforzar la definición del conflicto a base de reiterarlo.

El tema elegido para esta obra está tomado de un corrido de la tradición mexicana del que no se conoce la fecha de composición; sin embargo, se puede ubicar como el período posterior al Imperio de Maximiliano de Habsburgo (1864-1867). La trama de esta obra gira alrededor de la traición que Elena hace a su marido con un amante francés—don Fernando—y la venganza por parte del ofendido, que asesina a la pareja, primero al amante y luego a la esposa.. Elena está desvalorizada por haber roto con lo establecido y refleja su angustia al recibir al amante. Es ahí en donde nos presenta una situación económica boyante; vive en una finca y ahí recibe a su visita. Se remarca la presencia de un francés y no un mexicano, con el fin de dar un mayor contexto social.

El texto que es cantado, sigue exactamente la historia del corrido. Es importante observar que Elena no vive con el marido y aprovecha su tiempo para divertirse con don Fernando, situación que la llega a saber el marido quien decide acabar con la vida de ambos. La autora escribe el corrido aunque hay muchas versiones pero en esta remarca la soledad de los personajes que será el leitmotiv de la obra El marido, un personaje que aparece anónimo en todas las versiones conocidas del corrido y es bautizado como don Benito, por la dramaturga .

La obra se inicia con la llegada del amante quien se acerca a la puerta de la casa de Elena y canta

Ábreme la puerta, Elena

sin ninguna desconfianza

yo soy Fernando, el francés

venido desde la Francia.

Y doña Elena le responde:

¿Quién es ese caballero

que mis puertas manda abrir?

Las puertas se le abrirán:

Muchacho, prende el candil

Dudosa doña Elena cuestiona al amante antes de dejarlo pasar y pregunta:

Oigame usté, don Fernando,

aunque no me importe a mí

¿tiene usted amores en Francia

que los quiera más que a mí?

Pero al amoroso amante contesta

Te juro que a nadie quiero

en el mundo más que a tí.

Que nadie me espera en Francia

ni en ningún otro país.

y con esto le da entrada al amante y la acotación dice: "Vuela una gran paloma de izquierda a derecha y se pierde por una de las ventanas."Al mismo tiempo los coros internos dicen:

Vuela, vuela palomita

a la punta de una peña,

anda a ver cómo se quieren

don Fernando y doña Elena.

La aparición de la paloma se repetirá de nuevo, sin embargo antes de salir de casa de Elena ellos presienten su cercano final y así lo dice Fernando.

Adiós, Elena querida

el dejarte me desgarra,

de que no te vuelvo a ver

me da una corazonada

Y esta se ve cumplida al asesinar don Benito al amante y es la paloma la encargada de adelantar los hechos y así lo acota la autora: "Al empezar esta escena de la lucha, pasa una paloma que se esconde entre el follaje de un árbol, y los coros internos dicen":

Vuela, vuela palomita

a la punta de un ciprés.

Anda a ver como le fue

a don Fernando el Francés.

Después del asesinato, cuando don Benito se dispone a ir a su casa, volvemos a escuchar el mismo estribillo con el paso de la paloma que vuela en la misma dirección que el ofendido marido. Los coros internos de nuevo adelantan la acción diciendo;

Vuela, vuela palomita,

vuela si sabes volar,

y avísale a doña Elena

que ya la van a matar.

Y se cumple la venganza y es de nuevo por la voz del coro y el paso de la paloma como nos enteramos del suceso. La acotación dice:. (En ese momento atraviesa la escena de derecha a izquierda la paloma mensajera con un listón negro atado al cuello. Los coros internos dicen):

Vuela, vuela palomita,

aviolenta tu volido,

anda a ver cómo le fue

a Elena con su marido.

La dramaturga no presenta el momento del asesinato de doña Elena, mientras que sí escenifica el castigo del amante francés. Momentos antes de la muerte de ella, sus dos hijos cruzan la escena en compañía de una criada, ya vestidos de negro igual que la paloma con el listón, como anticipando la tragedia. El símbolo de la paloma, tomado del folclore mexicano, avizora el desarrollo de la trama, mientras el coro interpreta esos augurios, reelaborando el coro griego en su papel de narrador y comentador de los sucesos funestos de la escena.

El período de la pieza es fijado por su autora en 1870 y es un retrato histórico posible de esa época, ya que algunos soldados franceses optaron por permanecer en México. A su vez el espacio escénico es ubicado por su autora en "un pueblo del interior," con la escenografía que presenta una casa típica de un pueblo y con la presencia de solamente tres personajes. La estructura dramàtica de la pieza posee tres escenas: la primera se desarrolla en la casa del matrimonio; la segunda sucede "a las afueras de pueblo" y la tercera escena presenta a don Benito caminando hacia su casa, con un cementerio a la distancia y a los lejos se escucha la canción de "La casada", cuya letra se relaciona con el conflicto dramático al relatar las aventuras amorosas de una mujer fuera de su matrimonio, elemento dramático que ayuda a reforzar su venganza a don Benito. Al llegar a su casa recurre a la argucia de ser don Fernando cantando los mismos versos que interpretó el francés y de esa forma logra su objetivo

Entre 1928 y 1929 Chabela realizó varios grabados y entre ellos fueron "Elena la traicionera" y "La Güera Chabela". Las investigadoras Carmen Gómez y Leticia Torres estudian en el libro En memoria de un rostro, Isabel Villaseñor, la importancia de la serie de grabados que realiza en esa época y en especial estos dos, y comentan; "la voz guía a la navaja, captura a la línea así como la nota atrapa al sonido. La voz-nota se introduce en la madera para dar forma, canto y movimiento a esos cuerpos; los ironiza al teatralizarlos y así los arrebata de la solemnidad de la muerte" (35 y 43).

. La primera presentación de esta obra se realizó en 1931, en el Centro Popular de San Antonio Abad, en la ciudad de México, lugar en donde Chabela estudiaba arte. En esa representación la autora cantó las estrofas y mostró sus grabados relacionados con el corrido mexicano, y tres jóvenes estudiantes del instituto hicieron la pantomímica que pide el texto. La segunda puesta realizada por Xavier Rojas, por el TEA (Teatro Estudiantil Autónomo) en 1947, con la escenografía realizada por Gabriel Fernández Ledesma, esposo de Chabela, siguiendo la idea del montaje de 1931 y la música del afamado compositor Blas Galindo, hoy desafortunadamente perdida .

La tercera dramaturgas en utilizar por primera vez el corrido mexicano como estructura teatral, es Concha Michel, (1899-1992) quien dedicó su vida a estudiar los cantos indígenas de origen prehispánico, así como los que pertenecen al período mestizo. Fue una de las primeras mujeres que participó en el Partido Comunista Mexicano y su expulsión fe debida a su posición feminista, al ser acusada de "concepciones antimarxistas sobre el papel de la mujer trabajadora." Sin embargo, este contratiempo no le hizo bajar su ritmo de trabajo y continuó luchando siempre a favor de la mujer mexicana. En 1931 publicó un libro que tituló Obras cortas de teatro revolucionario y popular, en donde incluye "La Güera Chabela," obra tomada del corrido del mismo nombre, cuya temática.gira sobre la muerte de la Güera Chabela a manos de su novio Jesús Cadenas, por bailar y coquetear con Pancho, un galanteador de la muchacha. El corrido escrito por la misma autora en 1929 aparece publicado en la parte final del texto, aunque existen muchas versiones de origen desconocido. A diferencia de "Elena la traicionera," esta obra no es cantada ni sigue exactamente las líneas del corrido, sino que es escrita de forma temática, es decir, que al narrar la historia de la Güera agrega escenas que no pertenecen a la crónica presentada por la canción.

La obra está formada por tres cuadros: el primero en la casa de Chabela, a donde llega Pancho, el enamorado, a llevarle serenata por ser su cumpleaños acompañado de un salterio, un bajo, un violín y flauta y, extrañamente, interpretan el vals "Alejandra" en espera de que se asome la Güera; esta abre la ventana corta una flor y la arroja a los músicos para aparecer en escena. Pancho pide que interpreten una canción que después resultará significativa para el desarrollo del conflicto; "Hoy por ser última vez", y mientras tanto la pareja coquetea abiertamente hasta que se retiran. Inmediatamente aparece un grupo de mariachi acompañados por Jesús Cadenas, el novio y ahí interpretan "Las mañanitas tapatías". La Güera sin comprender quien le lleva de nuevo serenata abre la ventana y dice:

La Güera.- ¿Otra vez, Pancho?

Jesús.- ¿Qué cosa?

Güera.- (turbada) Todavía estoy dormida... Qué gusto, Chuy... Cuánto te lo agradezco....

Jesús.- De nada, Güera, pero... ¿qué Pancho es ese? ¿me andas bordando mis chaparrera Güera.- (coqueta) No seas tonto, Chuy, ya sabes que tú serás siempre el predilecto...

Jesús.- No jueges así, Güera...Conmigo te espinas...

Güera.- "Uy qué miedo"... No te pongas chocante....

En el segundo cuadro aparece ya la fiesta en donde Pancho es uno de los invitados y con el que baila alegremente. La misma festejada invita a su comadre Antonia para que cante una canción "que trajo de Guadalajara" que se titula Hay un ser y que también está relacionada con los sentimientos que abrigan ambos pretendientes; y dice:

Hay un ser que es el Dios de mi vida

cuyo nombre a mi pecho estremece

Si estoy dormido a mi sueño aparece

cuando despierto me mata el dolor.

Yo la quiero con amor de fuego

con pasión que a mi pecho le alcanza

pero vida mía ya perdí la esperanza,

de poderla en mis brazos soñar

. Yo le pido a mi Dios que me quiera

este amor que es toda mi ilusión,

que si la pierdo, mejor quiero la muerte

Amor ingrato, ¿por qué me olvidó?

En esta canción expresa el amor tan grande a la mujer pero a su vez expresa la imposibilidad de tenerla en sus brazos. De considerarla como un Dios y ser su ilusión termina por llorar el olvido y considerar ingrato el amor.

El baile comienza y el coqueteo de la Güera continua, pero aparece en escena Jesús Cadenas diciendo; "Hay nomás con Chabela... Que a esa Güera yo la mando" Pero los amigos le dicen ....."Pues no lo parece... ya lleva todo el baile divirtiéndose con otro..." Chabela sigue bailando sin darse cuenta de la proximidad de la tragedia a pesar de los ruegos de su amiga que le dice:

Antonia.- (Deteniendo a Chabela) Chabela, no andes bailando que hay está Jesús Cadenas y nomás te anda tantiando.

Chabela.- (riéndose sarcásticamente) No tengo miedo, comadre... ya conozco a mi güeyada... (Risas de todos)

(Cadenas furioso, hace el impulso de tirarle a Chabela unos balazos... Antonia lo detiene)

Antonia.- Compadre, pase pa´dentro a tomarse una cerzeza; ¡que se le borre ese intento!..

Cadenas.- ¡Conque ese es Pancho!... (Cadenas se escapa de Antonia y dispara sobre Chabela. Ella cae herida mortalmente. Corre Cadenas seguido de los hermanos de Chabela)

Chabela.- (Moribunda) Pongan cuidado... mucha...chas.. miren cómo van viviendo..

En el tercer cuadro nos presenta el velorio de la Güera y el regreso de los hermanos quienes como símbolo de muerte traen la pistola de Jesús, entendiéndose con ello que ya lo han asesinado.

El conflicto dramático se desarrolla en una región del Bajío y la autora pide se interprete música de esa tierra así como de Jalisco; de la misma forma acota que los personajes vistan trajes de fiesta al estilo jalisciense para asistir al festejo del cumpleaños de la Güera..

Michel incluye en el texto unas notas musicales así como la letra del corrido por lo que se puede observar que agrega fuera de texto la primera escena, es decir la de las serenatas, esto con el fin de que pueda haber una relación con el conflicto dramático que nos presenta; de tal forma que la fiesta y la presencia de Pancho es congruente con la muerte de Chabela a manos de Jesús. En el corrido no aparece el nombre de Pancho, solamente dice que andaba bailando con otro pero al ponerlo como personaje y darle un nombre ayuda a fortalecer el conflicto. El texto del corrido se inicia de esta forma:

Andaba Jesús Cadenas

Paseándose en un fandango

Y les dice a sus amigos :

A esa Güera yo la mando

. Las frases que dicen tanto la Güera como su comadre Antonia aparecen textuales en el corrido por lo que hay una relación texto-conflicto dramático

Decía su comadre Antonia:

Chabela, no andes bailando

Que hay anda Jesús Cadenas

Y nomás te anda tanteando

Pero Chabela en tono burlesco le dice:

Ay –le contestó Chabela-,

Soltando juerte risada:

No tengo miedo comadre

Ya conozco a mi gueyada.

El texto del corrido relata el motivo por el cual Jesús tomó la decisión de acabar con la vida de Chabela, siendo similar lo que la autora presenta en la obra.

No quiso corresponder

Por ninguna distinción,

Cuatro balazos le dio

Del lado del corazón.

Decía la Güera Chabela

Y agarrándose el vestido;

Pongan cuidado muchachas,

Donde me pegó ese tiro.

Es decir que las dos últimas escenas siguen exactamente la historia del corrido aunque la autora agrega escenas como el jarabe de "La botella" que baila Antonia y el schotis que todos los invitados bailan , siendo en ese momento cuando tiene lugar el asesinato.

De esta forma se observa que el dominador siempre será el hombre y más ejercerá su poder cuando la mujer engaña. Desde el inicio del corrido ya aparece la figura masculina expresando con ironía la posesión de la amada. En ninguna de las estrofas se habla de amor, es el rencor al sentirse engañado. Extrañamente la mujer reconoce ser la mancornadora, es decir la provocadora del engaño, con lo que demuestra que es justo su castigo y así lo dice;

esto me habrá sucedido

por andarlos mancornando.

De la misma forma antes de morir aconseja a las amigas para que no cometan el mismo error de ella y sufran las mismas consecuencias.

pongan cuidado, muchachas,

miren como van viviendo.

Con esto se muestra la debilidad femenina ante su error; en lugar de maldecir al hombre que la dañó, acepta su culpa y por consiguiente el castigo. La diferencia con la obra anterior es que Elena si tiene hijos y por ellos pide que el marido reconsidere su objetivo de asesinarla; es decir se doblega y pide perdón ; en cambio la Güera solo da consejos y reconoce su culpa.

Las aportaciones de estas dramaturgas mexicanas debe de revalorase hoy al haber sido las iniciadoras de una nueva corriente teatral en la que la música, el baile y la tradición mexicana son elementos clave para presentar conflictos dramáticos.. En Elena la traicionera Isabel Villaseñor transformó un corrido tradicional en una pieza representable, con el aporte de un coro que no aparece en la escena y que sirve de narrador, como lo hiciera en esos años Bertolt Brecht y el teatro épico lo hiciera con la canción alemana. Asimismo utiliza elementos pictóricos que son prestados del grabado de la escuela mexicana, como la paloma que personifica con su imagen las diferentes etapas de la obra, como un animal sabedor de los destinos humanos que entiende el amor en su primera aparición y que comprende el dolor al aproximarse la tragedia. La relación del teatro con las artes plásticas ha sido una de las directrices que han marcado al siglo XX, con la mayor plasticidad de la imagen y la proxemia casi coreográfica de los movimientos escénicos. En esta pieza, su autora se aproxima al teatro desde su formación como pintora y logra una pieza de raigambre nacionalista, en que la música, el movimiento escénico, el diálogo y hasta el horizonte, nos hacen volver los ojos hacia la tierra mexicana.

De igual manera Concha Michel, nos deja un teatro con profundas raíces mexicanas valiéndose de corridos de la tradición popular como base temática para su obra, pero enriquecidos por la autora para conformar un conflicto dramático, sin que por ello cambie la idea original de la canción. De la misma forma nos hereda un teatro comprometido con las tradiciones mexicanas así como textos dramáticos de carácter revolucionario con el fin de enseñar al pueblo las doctrinas vigentes en los años treinta.

Y con El corrido de Juan Saavedra María Luisa Ocampo nos permite conocer el mundo campesino del México revolucionario, con la utilización del corrido como base temática pero con el apoyo de tres narradores cantantes que nos relatan el conflicto dramático y que a su vez son parte de la acción

Estos logrados textos experimentan acertadamente con tres estructuras dramáticas diferentes, pero unidas por el deseo de mostrar la tradición popular en el que la música, el canto y la fiesta son elementos indispensables para conocer el México eterno.

Bibliografía

Gómez del Campo, Carmen y Leticia Torres Carmona. En memoria de un rostro,Isabel Villaseñor México, Editorial Madero. Primera edición, l997.

Fernández Ledesma Villaseñor, Olinca. Entrevistas llevadas a cabo en mayo y junio de 1997, Guadalajara, Jalisco.

Magaña Esquivel, Antonio. Medio siglo del teatro mexicano. México: INBA, 1964.

Mendoza López, Margarita. Primeros renovadores del teatro en México. México: IMSS, 1985.

Michel, Concha. Obras de teatro para la mujer. México: Edición de autor, 1942.

Ocampo, María Luisa. "El corrido de Juan Saavedra" México: Sociedad General de Autores de México, s.f.

Villaseñor, Isabel. "Elena la Traicionera" (sin publicar).


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