Mery Flores Saavedra, cantante, poetisa, periodista y ensayista, nació en La Paz en 1935. Cursó estudios primarios y secundarios en Potosí, entrando después en la Universidad ATomás Frías@ donde hizo su tesis sobre el ATrabajo en las minas@. Este estudio sociológico tuvo el propósito de fomentar mejoramientos en la situación de los mineros.

Abogada, prestó servicios como asesora jurídica del Ministerio de Trabajo y en la Prefectura del Departamento de La Paz. En su calidad de periodista, trabajó en El Diario, Hoy, Presencia, y como corresponsal de noticieros ¨24 Horas¨y ¨Eco¨en Televisa México.

Publicó seis libros de poesía; dos fueron honrados con el Premio Franz Tamayo: Poemas de la sombra (1975) y Los silencios de Dios (1981). Actualmente tiene otro libro preparado e inédito que titula Antipoemas.

Entre las distinciones a su obra recibió también la medalla de Mérito a la Creatividad Intelectual Franz Tamayo otorgado por la Asociación de Periodistas de La paz (1989), también fue distinguida con la Faja amarilla otorgada por la Honorable Alcaldía Municipal a la mejor obra publicada en 1965 con su obra Sonetos. Recibió la medalla al Mérito Cultural otorgado por Pro Arte (1988).

Actualmente la autora vive en La Paz donde se dedica a la revisión de sus obras inéditas para su publicación.


¿Cuál ha sido su formación educativa?

Estudié en un colegio de monjas, luego pasé a un liceo donde se practicaba mucho el arte, sobre todo el baile, la poesía, etc. Después de egresar como bachiller estudié derecho y me titulé como abogado. Ya en La Paz me titulé como periodista, trabajé en matutinos como Hoy, El Diario, Presencia y hasta hace muy poco como corresponsal para Televisa.

 

¿Cómo y cuándo ingresó el campo literario?

Yo creo que eso se lleva adentro. De niña uno cree en los gnomos hadas y eso contiene poesía. Después empecé a escribir poemas cortos y sobre todo a leer mucho, tiempo después publiqué mi primer libro en 1952 llamado Fervor que fue bien acogido por la critica, pese a ser una joven desconocida. Después publiqué otro libro llamado Bruma que fue bien comentado.

 

¿Cómo era su familia y cómo influyó ésta en su escritura?

Mi padre era Domingo Flores, fue él quien organizó el museo de la Casa de la Moneda en Potosí. Médico de profesión, escribió también dos libros, con la temática de un médico rural, basados en experiencias propias, por lo que creo que cualquier obra de arte nace de la experiencia. Cuando usted vive una experiencia, posteriormente se hace una catarsis, es una cosa que penetra muy dentro suyo y sale después en una especie de mensaje para los demás, como si lo hubiera elaborado un alquimista. Mi madre fue la mano que me ayudó a caminar en esta vida.

 

¿Ha habido escritores o poetas que hubieran influído en su trabajo literario?

No, absolutamente. De niña empecé escribiendo poemas, después empecé a escribir sonetos, es una forma muy difícil y eso para mí constituye un reto. Por el mismo hecho de ser una forma muy difícil hay que poner en ella todas las experiencias convertidas en poesía. Es también como poner un perfume, pero gota a gota sin que se derrame ni una.

 

Ud. ha tenido una vida muy complicada por su trabajo como abogada. ¿Cómo encontraba tiempo para escribir? ¿Cómo combinaba su vida profesional con su labor literario?

En realidad, he trabajado poco tiempo como abogada, trabajé más como periodista y esto sirvió de mucho ya que se adquieren nuevas experiencias a diario, porque se conoce a las personas con todos sus problemas, con todas sus alegrías. Es una especie de termómetro pero de conocer a diario a la gente.

 

Ud. ganó el Premio de Franz Tamayo en 1981 con su poemario Los silencios de Dios, sin embargo, este libro no se publicó hasta el año 1988. ¿Por qué demoró tanto?

Tardó porque de la publicación se hizo cargo la Alcaldía. Lamentablemente siempre hay interferencias de todo tipo, personal, político, etc., por estos aspectos tardó en publicarse. Creo que esperé mucho tiempo. Ahora no dan lugar las alcaldías para publicar este tipo de arte. En este mismo momento tengo un libro listo para publicarse, pero tengo que buscar a alguien para que me colabore en este aspecto.

 

Este libro (Los silencios de Dios) es muy interesante por su contenido existencial. ¿De dónde salió la inspiración para los poemas? ¿Estudió acaso a los existencialistas franceses?

No, todo esto sale de mí misma. El hecho de trabajar en la prensa, ver cada día diferentes hechos, lo coloca a uno en diferentes planos.

 

En varios de sus poemas, utiliza la imagen de la cárcel y del encierro, por ejemplo en el poema ¨Soneto¨ dice: "Dónde encontrar salida en este encierro...?" y "y aquí me veo sola en invisible cárcel de soledad"... En el poema "Vivir"se repite la imagen: "Vivimos prisioneros en profana cárcel gesto que es mueca..." En el poema "La trampa" dice: "prisioneros sin muralla". ¿Por qué la repetición de esta imagen?

 

Para mí el espíritu es prisionero del cuerpo. Yo, por ejemplo, quisiera salir más allá, pero me siento amarrada, encerrada y creo que de alguna manera a todo hombre y a toda mujer le pasa esto.

 

El existencialismo es una filosofía con visión muy oscura de la vida, que ofrece pocas esperanzas y que puede ir en contra de las sensibilidades de muchas personas. Por ejemplo, al leer obras existencialistas, mis alumnos en Iowa reaccionan de forma muy fuerte, normalmente con asombro y disgusto. ¿Cómo han reaccionado los lectores de este libro? ¿Cómo fue recibido por la crítica?

Este libro ha tenido muy buena crítica. Claro que hay personas o grupos que a veces prefieren callarse o expresarse a través de otros medios. El libro en sí ha gustado, como que ganó el premio nacional Franz Tamayo.

 

En este libro Ud. tiene muchos sonetos; se ha dicho de Ud. que en poesía su propia fórmula es el soneto. ¿Por qué le atrae este tipo de poesía?

Porque es muy difícil. El soneto ha sido un reto para mí y empecé de esa forma a escribir. Uno de los primeros sonetos que escribí está en el libro Los silencio de Dios. Tiene catorce versos y lleva el mismo título.

 

¿Cuál es su proceso de escritura.

Bueno, primeramente tengo la experiencia, algo que me haya impactado o llamado la atención. Mucho después empiezo a elaborar mi poema, después lo convierto en soneto ya para desglosar lo que no es poético.

 

¿Que percepción tiene de la situación actual de la literatura boliviana femenina?

Yo creo que está empezando a renacer nuevamente el movimiento cultural, poético, pese al estado político social que se tiene. La gente vive prácticamente sobresaltada y me admira todavía que se reúnan y que haya mesa redonda donde se pueda hablar del arte, de la poesía.

 

¿Cree que ha cambiado la situación desde los años en que Ud. empezó a escribir?

Efectivamente sí. Ahora las cosas son más drásticas, es por eso que yo me admiro que todavía haya gente que dedique a buscar arte, poesía, cuando en las calles los trabajadores, los grupos salen amenazantes y es en ese instante cuando se está deliberando sobre arte, sobre poesía. Es increíble pero es así.

 

¿Ha leído Ud. algunas de las poetas jóvenes que actualmente publican en Bolivia? ¿Cómo comparan las obras de éstas en cuanto a la temática y calidad con las poetas de su generación?

Yo creo que hay muy pocas poetas jóvenes que publicaron y esto porque no hay un apoyo efectivo de parte de las editoriales a este género. Las editoras siempre prefieren la novela, cuentos, etc., por el aspecto del mercado. Entonces, la poesía se ha visto relegado por las editoriales en ese sentido.

 

Ud. tiene un libro listo para publicar que titula Antipoemas. ¿Que temática tratan los poemas en este libro? )Ha habido una evolución en su poesía? ¿Cómo compara éstos con los primeros que escribió?

La creación es producto de la experiencia y en Antipoemas escribo sobre el problema vivencial del hombre. A veces cambio la forma, pero no el contenido, pues según se va caminando en la vida se van adquiriendo nuevas experiencias para convertirlas en un poema, una novela o una obra de arte, produciéndose la catarsis. Creo que según fui caminando, mis poemas iban madurando, pues como dijo el poeta Chocano, ACaminante no hay camino, se hace camino el andar.

 

¿Tiene otras obras inéditas? ¿Qué planes tiene para estas obras?

Sí, tengo una obra que necesita hacer algunas correcciones y después estará lista para ser editada, pero antes necesito buscar una editorial y realizar todos esos pasos previos a una publicación con las editoriales, porque aquí todo es muy difícil, especialmente para las poetas. Pero voy a publicar mi libro.

 

¿En qué está trabajando ahora?

Hace poco estuve trabajando en un periódico, pero lo cerraron. Ahora me dedico a revisar mis poemas que por diversos motivos los he abandonado, pero esta revisión de materiales combino con la composición de nuevos poemas.

 

Ud. también es cantante. ¿Me puede hablar de su preparación musical, y los conciertos que ofrecía? ¿Continúa cantando?

Bueno, soy soprano lírica. Hice mis estudios en el Conservatorio Nacional de Música en La Paz bajo la dirección de una maestra de origen alemán. Fue ella quien me enseñó todas las técnicas para la emisión de voz. He tenido varios conciertos, también cantaba música nacional estilizada Ahora dejé de cantar.

 

Ha elegido varios poemas para incluir en la entrevista. ¿Puede comentarnos algo sobre ¨La trampa¨?

Mi poema ¨La trampa¨, es una cosa que me ha sacudido como una marejada. En este poema digo lo que siento y lo que somos todos en la vida. Yo quiero expresar que todos nos quejamos de alguna manera de la dura vida que llevamos, sin embargo, nos aferramos a la vida y no queremos morir. Esa es la trampa, el instinto de conservación que cada uno de nosotros posee.

 

¿Y el poema que titula ¨El¨?

Este poema está dedicado a mi padre. A través de la escritura quise reflejar las virtudes y los sentimientos que manaban de él.

 

Y el último que titula ¨Los silencios de Dios¨.

Este poema da el título a una de las tapas de mi libro Los silencios de Dios. La temática gira en base a esos momentos de angustia, dolor, pánico, a ese vacío que los seres humanos experimentamos en el transcurso de nuestra existencia y nosotros nos preguntamos, (Dios mío, qué pasa! y parece que nadie nos contesta. Entonces, todas experiencias son movidas por los silencios de Dios.

 

La Paz, abril de 1998

 

 

La trampa

y no saber a dónde vamos

ni de dónde venimos...!

RUBEN DARIO

 

Cual moscas ciegas, presas en la malla

hilada por el tiempo, en un angustioso

no saber infinito y doloroso

que paraliza el alma, voz que calla.

 

Pese al pánico, grito que no estalla,

nos aferramos ciegos, al terroso

gris de la telaraña en tembloroso

ademán, prisioneros sin muralla.

 

Las alas enredadas en los hilos

invisibles y fuertes que la vida

ha tejido, callada, entre dos filos.

 

Anhelamos el vuelo para la huída

nostálgicos de aquel cielo tranquilo

y lejano de luz desconocida.

 

 

El

a mi padre:

 

Marcaba su sendero una pisada

desprendida de sí, hombre ajeno

a su propia ansiedad y tan sereno

como su alma, del ego despoblada.

 

El era para todos la morada.

Era un lago profundo, sin el cieno

que guarda siempre el agua entre su seno

donde la luz brillaba demorada.

 

Era el aire que daba el aire a mi aire.

El era un corazón, era la vida,

mi alma sola en sus manos al socaire.

 

Y es hoy la golondrina en despedida,

la hondura de mis ojos, aire de mi aire,

mi sonrisa por siempre ya perdida.

 

 

Los silencios de Dios

 

DONDE encontrar salida en este encierro...?

En quién hallar respuesta a mi pregunta...?

Si un índice invisible nos apunta

a un espejismo azul que es nuestro yerro...?

 

Quisiera hablar con Dios y a El me aferro,

pero Dios calla siempre y a mi alma junta

los silencios de Dios y hoy que despunta

el alba de mi muerte en el destierro,

 

con silencios de Dios cubro la herida

y busco por un túnel la inasible

libertad y no encuentro una salida,

 

y aquí me veo sola en invisible

cárcel de soledad, con la perdida

fe en todos y esta angustia intransferible.

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Bibliografía de Mery Flores Saavedra

 

Poemarios

Fervor. 1952.

Brumas. Potosí: Editorial Potosí, 1958.

Cuatro Poemas 1959

Poesías. Potosí: Departamento de Cultura de la Universidad Mayor y Autónoma "Tomás Frías", 1965.

Sonetos. La Paz: 1965. (Premio Municipal de La Paz).

Poemas de la Sombra. La Paz: H. Municipalidad de La Paz, Ediciones de la Casa Municipal de la Cultura Franz Tamayo, 1975. (Premio Franz Tamayo, 1969).

Los silencios de Dios. La Paz: Ediciones de la Casa de la Cultura, 1988. (Premio Franz Tamayo, 1981).

 

Sobre la autora (selección)

Díaz Machicao, Porfirio. "Catorce calles de la vida". Presencia Literaria (1965).

Guzmán, Augusto. Biografías de la nueva literatura boliviana. Cochabamba-La paz: Los Amigos del Libro, 1982. 95.

Salguero Martínez, Jaime. ALos silencios de Dios de Mery Flores Saavedra@. Presencia Literaria (4 de agosto de 1989).

¨Los silencios de Dios¨ Mery Flores Saavedra¨. Fronteras Movedizas: Crítica y estimación. Ed. Juan Quirós. La Paz: Ediciones Signo, 1992. 333-334.

 

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